Llegada de las Golodrinas Goya

Llegada de Golondrinas a Goya
Una visita anual a la ciudad de Goya, donde las golondrinas viajan todos los años 12.000 kilómetros siguiendo la primavera. Es por eso que en noviembre se mudan desde San Juan de Capistrano (California) hasta esta ciudad goyana.
La información de la Dirección de Turismo del gobierno de la ciudad de Goya, nos informan de algunos datos interesantes con respecto a las migraciones de las golondrinas:
Se estima que su recorrido demora unos 35 días en cumplir con este trayecto de unos aproximadamente 12.000 km. de distancia.
Todos los años las golondrinas viajan miles de kilómetros buscando el calor de la primavera y un lugar donde anidar. Este fenómeno se repite uniendo diferentes lugares del planeta, como San Juan de Capistrano en Estados Unidos y la ciudad Goya, en Argentina.
En Goya se las espera el 24 de Noviembre con una serie de festividades en su honor, junto al "Monumento de las Golondrinas", ubicado en Plaza San Martín, lugar preferido por estas golondrinas para anidar.
Cuando finaliza el verano, las golondrinas migran nuevamente hacia el hemisferio Norte, donde se las espera para agasajarlas en la Misión de San Juan de Capistrano (California, EE.UU.).
Las golondrinas vuelan exclusivamente de día y pueden desarrollar velocidades de hasta ciento veinte kilómetros por hora.
El origen de la migración era prácticamente desconocido en EEUU, hasta que se pudo determinar con exactitud, lo que sería Goya, de la provincia de Corrientes, Argentina.
Luego de estudiarse sus vuelos y rutas, se sabe que realizan un vuelo de 12.000 kilómetros a Capistrano y completan los 24.000 km. con un vuelo de vuelta a Goya, completando así un vuelo completo alrededor de la Tierra.
Repitiéndose con precisión, las golondrinas dejan Goya el día 18 de febrero, arribando el 19 de marzo de cada año (tardan 30 días exactos), cuando en el amanecer, en bandadas sucesivas, elevan su vuelo y llegan todas juntas a San Juan de Capistrano en el día 30 de marcha.
Durante los treinta días que el viaje dura, las golondrinas no comen ni beben, ya que vuelan desde el amanecer a la puesta del sol.
Lo hacen a una altitud de más de 2 km de la superficie terrestre para aprovecharse de las corrientes rápidas y además, evitan encontrarse con otros pájaros.
Vuelan quince horas diarias, en tramos de 450 km, con una velocidad de 30 km por hora, aprovechando los vientos.